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14 de octubre de 2026

De Venezuela a Irán: cómo se reconfigura el mapa energético

Entre enero y octubre de 2026, Estados Unidos e Israel ejecutaron movimientos que apuntan a controlar los flujos energéticos globales. China perdió sus dos principales proveedores de crudo pesado. Arabia Saudita está bajo fuego desde Yemen e Irak.

La madrugada del 3 de enero de 2026, fuerzas militares estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro en Caracas. Cincuenta y seis días después, el 28 de febrero, Estados Unidos e Israel atacaron Irán. Entre ambos movimientos, China perdió sus dos principales proveedores de crudo pesado y con descuento: Venezuela e Irán representaban entre el 17% y el 18% de sus importaciones marítimas.

El 28 de febrero, el líder supremo Alí Jamenei fue asesinado en un bombardeo israelí contra su complejo residencial en Teherán. Con él murieron su hija, su esposa, su yerno y su nieta de 14 meses. Ese mismo día, en las primeras horas de la guerra, un misil estadounidense alcanzó la escuela primaria Shajareh Tayyebeh en Minab, al sur de Irán. Murieron 168 personas, en su mayoría niñas. La cifra se convirtió en símbolo: #168.

Irán respondió cerrando el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial. El tráfico marítimo cayó un 70%. El Brent superó los 82 dólares por barril. El gas natural europeo subió un 50% en un solo día.

En marzo, Netanyahu propuso construir oleoductos y gasoductos que atraviesen la península arábiga hasta los puertos de Israel en el Mediterráneo. El objetivo declarado: "eliminar la dependencia del estratégico estrecho de Ormuz". "Basta con tener oleoductos y gasoductos que vayan hacia el oeste a través de la Península Arábiga, hasta Israel, hasta nuestros puertos del Mediterráneo, y habremos eliminado los cuellos de botella para siempre", declaró.

En septiembre, drones lanzados desde la provincia de Maysan, en Irak, atacaron el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita, la ruta que evitaba Ormuz. El oleoducto transporta 7 millones de barriles diarios. El ataque provocó su cierre preventivo. El gobierno iraquí admitió que los drones partieron de su territorio y destituyó al comandante de operaciones.

En octubre, los hutíes de Yemen atacaron el aeropuerto King Khalid en Riad, el aeropuerto King Fahd en Dammam y dos instalaciones de Saudi Aramco: las plantas de Shedgum y Tanajib. Al menos 12 personas murieron y más de 300 resultaron heridas. El Brent subió a 105,48 dólares.

En paralelo, Estados Unidos avanzó sobre los activos internacionales de Lukoil, valorados en 20.000 millones de dólares, y negoció la entrada de capital estadounidense en Nord Stream. La agencia federal DFC aporta cobertura política y control sin capital. Los fondos de Catar y Emiratos Árabes Unidos ponen el dinero. Los beneficios fluirán al Tesoro de Estados Unidos.

El proyecto Sea Lion en Malvinas, controlado al 65% por la petrolera israelí Navitas Petroleum, proyecta producir 55.000 barriles diarios en 2028. Una jueza federal de Río Grande ordenó frenar las obras en septiembre de 2026. El gobierno de Milei no aplicó la ley que inhabilita a la petrolera.

El patrón es consistente. Estados Unidos no compra los activos rusos: compra el control del flujo. El objetivo declarado es "beneficiar a los contribuyentes estadounidenses". El objetivo no declarado es reemplazar a Rusia como proveedor de Europa.

La pregunta no es si hay un plan maestro. Es qué intereses están alineados y cuáles están en conflicto. Estados Unidos controla el crudo venezolano. Israel propone el corredor de oleoductos. Rusia vende activos y gana tiempo. China perdió proveedores y busca alternativas. Europa pasó de depender del gas ruso a depender del corredor que EE.UU. e Israel construyen. Arabia Saudita, el principal exportador mundial, está bajo fuego y no puede compensar el déficit.

El tablero no es abstracto. Tiene nombres. Las 168 niñas de Minab. Los 15.000 civiles ucranianos. Los 5,8 millones de refugiados. Los venezolanos que reciben 19 dólares por barril mientras su crudo se vende a 105. La pregunta que queda no es quién controla el petróleo. Es quién paga el costo de que el tablero siga moviéndose.

Por Sandra Sosa.

Lee la nota completa ingresando en https://contrapunto-sandra-sosa.blogspot.com/2026/10/tablero-energetico-venezuela-iran-control-flujos.html

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