Científicos del CONICET desarrollaron una actualización clave en uno de los modelos climáticos más usados del mundo
El nuevo módulo incorpora la química de los halógenos de vida corta al modelo de Química-Clima CESM2, lo cual permite estudiar con mayor precisión cómo estos compuestos de origen natural alteran la atmósfera y el clima. La actualización ya fue liberada para uso de la comunidad científica internacional.
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