GEOPOLíTICA
9 de octubre de 2026
Los alemanes le dicen no a la guerra: el terremoto electoral que rompe el cordón sanitario
Tobias Rausch fue elegido presidente del parlamento de Sajonia-Anhalt con cuatro votos de la CDU. Es la primera vez desde 1945 que un partido de extrema derecha ocupa ese cargo. Mientras tanto, AfD y Die Linke convergen en un punto: el rechazo a la guerra.
El 6 de octubre, Tobias Rausch, de 35 años y miembro de Alternativa para Alemania (AfD), fue elegido presidente del parlamento de Sajonia-Anhalt con 48 votos. AfD tiene 39 escaños y su aliado táctico, el BSW, cinco. Sumados, son 44. Rausch necesitaba 42 para la mayoría absoluta. Recibió 48. Los cuatro votos que le faltaban provinieron, según admitió el propio Rausch, de diputados de la Unión Cristianodemócrata (CDU).
Es la primera vez desde 1945 que un miembro de un partido clasificado como extremista de derecha preside un parlamento regional en Alemania. La presidencia del parlamento dirige los debates, administra el presupuesto y tiene voto de calidad. El cordón sanitario que la CDU había prometido mantener contra la ultraderecha se ha roto en la práctica.
Rausch lo confirmó: "Asumo que también recibí votos de la CDU". La ministra de Estado de la CDU, Güler, también admitió esa presunción, aunque el liderazgo del partido lo niega oficialmente.
El terremoto electoral de septiembre dejó tres resultados que configuran el nuevo mapa alemán. AfD ganó en Sajonia-Anhalt con el 43,8% de los votos, más del doble que en 2021. Die Linke ganó por primera vez en Berlín con el 25,7%. Y la CDU de Friedrich Merz quedó fuera del parlamento de Mecklemburgo-Pomerania Occidental con solo el 4,9%, un resultado sin precedentes en la historia de posguerra.
El ascenso simultáneo de AfD y Die Linke no es una coincidencia. Ambos partidos, situados en extremos opuestos del espectro, comparten un punto: el rechazo al envío de armas a Ucrania y al rearme alemán. Sus escaños combinados en el Bundestag superan un tercio de la cámara, lo que les permite bloquear reformas constitucionales y aumentos del presupuesto de defensa.
Pero sus motivaciones son incompatibles. Die Linke se opone desde un pacifismo y antiimperialismo de principios. La AfD lo hace desde un nacionalismo instrumental: no es un partido contrario al rearme, sino que apoya un aumento masivo del gasto militar con un enfoque nacionalista y un acercamiento a Rusia.
La crisis de liderazgo de Merz es el telón de fondo. Su índice de aprobación personal cayó al 10%, el más bajo de su carrera. Un 58% de los propios votantes de la Unión (CDU/CSU) considera que ya no es el canciller adecuado.
La calle también dice no. El 3 de octubre, Día de la Unidad Alemana, miles de personas se manifestaron en Berlín y Stuttgart contra el rearme y una posible vuelta al servicio militar obligatorio. En Stuttgart, los organizadores reportaron 15.000 participantes. En Berlín, la policía estimó 5.800, mientras los organizadores hablaron de 20.000.
Las protestas también se produjeron durante las tradicionales "Ostermärsche" (marchas de Pascua) de 2026 en más de 70 ciudades, centradas en la oposición a la guerra en Ucrania y al rearme. Algunos participantes portaron banderas rusas, un detalle que muestra la heterogeneidad del movimiento.
El "no a la guerra" no es solo un eslogan pacifista. Es el síntoma de un cambio más profundo. La AfD propone un giro de 180 grados en la política exterior alemana: abandonar el atlantismo y el europeísmo para alinearse con Rusia y China. El partido pide la retirada de los 35.000 soldados estadounidenses estacionados en Alemania.
El miedo que recorre Bruselas, Washington y Varsovia no es que la AfD sea una reencarnación del nazismo —que no lo es en forma—, sino que consiga normalizar la ruptura de Alemania con Occidente.
La pregunta que queda no es si la AfD puede gobernar, sino qué Alemania surgirá cuando el cordón sanitario haya dejado de existir. La respuesta no está en el pasado, sino en el futuro que estos partidos quieren construir: una Alemania sin anclajes occidentales, navegando entre potencias autoritarias.
Por Sandra Sosa.
Lee la nota completa ingresando en https://contrapunto-sandra-sosa.blogspot.com/2026/10/alemanes-no-guerra-terremoto-electoral.html
COMPARTIR:
Comentarios
Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno.

Seguinos