PRINCIPAL
2 de mayo de 2026
La trama Menem en el Estado: cargos, negocios y una red familiar que crece en todo el país
Un relevamiento detectó al menos 17 familiares con puestos públicos y vínculos con contratos millonarios. La estructura se extiende desde el Gobierno nacional hasta La Rioja.
La presencia de la familia Menem en el Estado nacional y provincial volvió a quedar en el centro del debate tras conocerse que al menos 17 integrantes ocupan cargos públicos o mantienen vínculos con áreas clave de la administración y negocios asociados.
El armado político tiene como principales referentes a Martín Menem y Eduardo 'Lule' Menem, quienes consolidaron su influencia a partir del crecimiento de La Libertad Avanza y su llegada al poder en 2023 junto al presidente Javier Milei.
Desde entonces, la red familiar se expandió en distintos organismos del Estado. En el Congreso, Martín Menem designó a su sobrino Federico Sharif Menem como director general, una decisión que generó cuestionamientos desde la oposición. En paralelo, “Lule” Menem se convirtió en un hombre cercano al entorno presidencial y ocupa un rol en la Secretaría General de la Presidencia.
La presencia del apellido también se replica en otras dependencias. Familiares directos trabajan en la Auditoría General de la Nación, en el área de Aduana y en el PAMI de La Rioja, entre otros organismos. A esto se suman asesores legislativos y empleados en distintas áreas del Congreso.
El entramado no se limita al oficialismo. En la provincia de La Rioja, bajo la gestión del gobernador Ricardo Quintela, también hay integrantes de la familia en cargos relevantes, lo que evidencia la transversalidad política del grupo.
Más allá de los puestos públicos, el apellido Menem aparece vinculado a negocios con el Estado. Entre ellos, la operación de registros de la propiedad automotor en distintas jurisdicciones y la adjudicación de contratos millonarios. Uno de los casos más resonantes es el de una empresa de seguridad vinculada a familiares que obtuvo una licitación cercana a los 4.000 millones de pesos para prestar servicios al Banco Nación.
La expansión de esta red reavivó cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés, concentración de poder y prácticas de nepotismo dentro del Estado. Mientras tanto, desde el oficialismo han defendido las designaciones bajo el argumento de la confianza política y la idoneidad de los funcionarios involucrados.
El fenómeno expone, una vez más, la tensión entre la construcción de estructuras de poder basadas en vínculos personales y las demandas de mayor transparencia en la gestión pública.
COMPARTIR:
Comentarios
Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno.
Seguinos