ACTUALIDAD
20 de junio de 2026
Aumentaron las boletas y empeoró el servicio: el duro diagnóstico sobre la electricidad en el AMBA
Un estudio reveló que las tarifas de electricidad aumentaron por encima de la inflación durante el primer año de la Revisión Quinquenal Tarifaria. Mientras Edenor cumplió con las metas de calidad, Edesur registró más cortes y de mayor duración en casi toda su área de concesión.
Las tarifas de electricidad en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) aumentaron entre un 29% y un 34% durante el primer año de vigencia de la Revisión Quinquenal Tarifaria (RQT), una suba que se ubicó levemente por encima de la inflación acumulada del período, que alcanzó el 28,9%. Sin embargo, la evolución de la calidad del servicio mostró resultados muy diferentes entre las dos principales distribuidoras de la región.
De acuerdo con un informe elaborado por el Instituto Argentino de Estudios Técnicos, Económicos y Sociales (IAETES), mientras Edenor logró cumplir con los parámetros de calidad exigidos por la regulación vigente, Edesur registró un marcado deterioro en la prestación del servicio, con más interrupciones y cortes de mayor duración para los usuarios.
El estudio analizó el período comprendido entre abril de 2025 y mayo de 2026, correspondiente al primer año de implementación de la nueva RQT, el esquema regulatorio que define el sendero tarifario, los compromisos de inversión, los costos operativos y los estándares de calidad para los servicios de electricidad y gas hasta 2030.
Según el trabajo, la recomposición tarifaria impulsada durante ese período estuvo acompañada por desempeños muy distintos entre ambas empresas distribuidoras. En el caso de Edenor, el informe sostiene que la compañía cumplió con los objetivos establecidos en la totalidad de los partidos y comunas bajo su concesión.
“Edenor cumplió los senderos de calidad en la totalidad de sus partidos y comunas, con indicadores de SAIFI y SAIDI significativamente por debajo de los parámetros regulatorios”, señala el documento, que además destaca una tendencia sostenida de mejora en la calidad del servicio desde 2017.
La situación fue diferente en el área operada por Edesur. El informe sostiene que la empresa registró un incumplimiento de los indicadores regulatorios en 23 de los 24 partidos y comunas de su zona de concesión.
Para medir la calidad del servicio eléctrico, el Ente Nacional Regulador de la Electricidad utiliza dos indicadores internacionales. El SAIFI mide la frecuencia de los cortes, mientras que el SAIDI evalúa la duración promedio de las interrupciones. Ambos parámetros son utilizados para determinar el nivel de cumplimiento de las distribuidoras.
En el semestre comprendido entre marzo y agosto de 2025, el primero bajo las nuevas condiciones regulatorias, Edesur presentó resultados que, según el informe, evidencian un deterioro respecto del período anterior.
“La evidencia configura lo que este informe denomina la paradoja regulatoria: el primer año de la RQT exhibe una recomposición tarifaria nominal del orden del 29–34% para la gran mayoría de las categorías, simultánea con un deterioro de los indicadores de calidad respecto al semestre anterior y un incumplimiento de los senderos en 23 de 24 partidos y comunas del área de concesión”, indica el estudio.
Como ejemplo, el trabajo menciona que usuarios residenciales de bajos ingresos de localidades como Cañuelas y San Vicente abonaron las facturas eléctricas más elevadas de su historia al mismo tiempo que experimentaron una peor calidad de servicio, con más interrupciones y cortes más prolongados.
El informe también advierte que “esta ecuación —mayor tarifa, peor servicio— plantea serias tensiones con el principio de razonabilidad tarifaria establecido en el marco regulatorio”.
Entre las zonas más afectadas aparece San Vicente, que registró los peores indicadores de frecuencia de cortes. Según los datos relevados, el distrito superó en un 710% el parámetro establecido para el indicador SAIFI y alcanzó un promedio de 22,67 interrupciones por usuario durante el semestre, equivalente a un corte cada ocho días.
También se destacan entre los distritos con mayores problemas Cañuelas, donde los usuarios acumularon 38,57 horas de interrupciones semestrales, además de Florencio Varela, Esteban Echeverría y Presidente Perón, municipios que el informe identifica entre los de mayor vulnerabilidad socioeconómica del conurbano bonaerense.
La comparación global entre ambas distribuidoras muestra diferencias significativas. Edenor registró un índice SAIFI de 1,45 y un SAIDI de 3,52 horas, valores que se ubicaron por debajo de los límites regulatorios establecidos.
Por el contrario, Edesur alcanzó un SAIFI de 5,04, un 243% superior al parámetro fijado, y un SAIDI de 11,06 horas, un 190% por encima del objetivo regulatorio. Según IAETES, estos resultados representan un empeoramiento respecto del semestre anterior.
El estudio también analizó la ejecución de inversiones comprometidas por las empresas. En ese aspecto, destacó que Edenor alcanzó niveles de cumplimiento cercanos o superiores a las metas previstas en obras de redes de media tensión y subestaciones, mientras que Edesur mostró porcentajes de ejecución considerablemente menores en áreas consideradas críticas para la calidad del servicio.
Para los autores del informe, los resultados reflejan que, pese a operar bajo el mismo marco regulatorio y contar con compromisos de inversión de magnitud comparable, ambas compañías exhibieron desempeños muy distintos en materia de calidad y cumplimiento de objetivos, una situación que vuelve a poner bajo análisis el impacto de los aumentos tarifarios sobre los usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires.
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