ACTUALIDAD
24 de julio de 2026
Ravier admitió que el dólar podría llegar a $1.800 y abrió interrogantes sobre la estabilidad cambiaria
El vocero presidencial reconoció que el tipo de cambio podría ubicarse entre $1.700 y $1.800 en los próximos meses. Aunque relativizó el impacto de una eventual corrección, sus declaraciones contrastaron con los mensajes oficiales que descartan una devaluación.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, reconoció que el dólar podría ubicarse entre los $1.700 y $1.800 en los próximos meses, al admitir que una corrección del tipo de cambio "es una posibilidad". Sus declaraciones marcaron un contraste con la estrategia comunicacional del Gobierno, que hasta ahora insistía en descartar movimientos bruscos del mercado cambiario.
Durante una entrevista en un streaming afín al oficialismo, Ravier fue consultado sobre un eventual atraso cambiario y respondió que se trata de una cuestión difícil de determinar. "Si hay atraso cambiario o no, es muy difícil de decir. Si querés señalar que hay, la corrección que podríamos tener en algún momento es mínima. No es que vas a duplicar el tipo de cambio y eso te va a hundir los ingresos", sostuvo.
El funcionario aseguró que una eventual modificación del valor del dólar tendría un impacto limitado sobre la economía. "Podés tener una corrección mínima que no va a tener un impacto significativo en el bolsillo de los argentinos", afirmó, antes de destacar los indicadores macroeconómicos que el Gobierno considera como logros de su gestión.
Sin embargo, fue más allá al reconocer que "es una posibilidad que el tipo de cambio llegue a $1.800 o $1.700 dentro de unos meses", una definición que alimentó las especulaciones sobre la evolución del mercado cambiario hacia fin de año.
La estabilidad del dólar se convirtió en uno de los principales pilares de la estrategia económica del Gobierno para contener la inflación. Junto con el ajuste fiscal y la política monetaria, el control del tipo de cambio permitió moderar la suba de precios, aunque en un contexto de caída del consumo, pérdida del poder adquisitivo, reducción del empleo y cierre de empresas.
Diversos analistas advierten que una eventual corrección cambiaria podría trasladarse parcialmente a los precios, aunque el bajo nivel de actividad económica limitaría ese efecto. No obstante, también señalan que una devaluación podría profundizar el deterioro de los ingresos reales y complicar aún más la situación de numerosos sectores productivos.
Las declaraciones de Ravier coincidieron con las proyecciones del mercado. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el Banco Central a partir de las estimaciones de consultoras y entidades financieras, prevé que el dólar oficial cierre el año en torno a los $1.700.
En ese escenario, los analistas consideran que la acumulación de reservas por parte del Banco Central podría desacelerarse durante los próximos meses, una vez finalizada la liquidación de la cosecha gruesa, lo que reduciría el ingreso de divisas y podría generar mayores presiones sobre el mercado cambiario.
Si bien el Gobierno mantiene públicamente su compromiso con la estabilidad macroeconómica, las declaraciones del vocero presidencial dejaron abierta la posibilidad de una corrección del tipo de cambio antes de fin de año, una hipótesis que hasta ahora había sido descartada por los principales funcionarios del área económica.
COMPARTIR:
Comentarios
Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno.
Seguinos