ECO INFO
12 de enero de 2026
Patagonia devastada: ya se quemaron más de 21 mil hectáreas y la lluvia apenas dio un respiro al avance del fuego

Una llovizna alivió momentáneamente la situación en la Comarca Andina, pero los expertos advirtieron que no alcanza para frenar los incendios. Hay focos activos en Chubut y Neuquén y dos personas resultaron gravemente heridas.
La Patagonia argentina ya perdió más de 21 mil hectáreas de bosques en lo que va de la temporada de incendios, en uno de los escenarios ambientales más críticos de los últimos años. Durante el domingo por la tarde, una lluvia suave llegó a la Comarca Andina y a Bariloche y trajo algo de alivio para pobladores y brigadistas, aunque los especialistas aclararon que no es suficiente para contener el avance del fuego.
Según informaron desde el Parque Nacional Los Alerces, las precipitaciones fueron leves y, si bien ayudan a elevar la humedad y reducir momentáneamente la intensidad de las llamas, no permiten sofocar los incendios. Para un control efectivo, indicaron que serían necesarios entre 20 y 30 milímetros de lluvia sostenida. Además, advirtieron que los focos subterráneos podrían reactivarse cuando vuelvan las condiciones secas.
ÚNETE A NUESTRO CANAL DE TELEGRAM.
👉 https://t.me/noticiasconenfoqueprensa
Ofrecemos lo más relevante en noticias.
De acuerdo con la Agencia Federal de Emergencias, actualmente hay cuatro incendios activos: dos en Chubut, en la zona de Puerto Patriada, Epuyén, El Hoyo y el Parque Nacional Los Alerces, y otros dos en Neuquén, en áreas cercanas a El Cholar y La Gotera, en el departamento Aluminé.
Chubut es la provincia más afectada. El Servicio Provincial de Manejo del Fuego confirmó que solo en Puerto Patriada, El Hoyo y Epuyén ya se consumieron al menos 11.970 hectáreas, con daños sobre viviendas, matorrales, bosques implantados y nativos. En ese contexto, diez casas resultaron afectadas por el avance de las llamas.
Durante las tareas de combate contra el fuego, dos personas sufrieron heridas de gravedad. Un brigadista sufrió quemaduras en el 54 por ciento de su cuerpo y fue trasladado de urgencia al Hospital Zonal Ramón Carrillo de San Carlos de Bariloche. En tanto, Manuel Hidalgo, un vecino de Lago Puelo que colaboraba como voluntario, quedó atrapado por el avance del incendio en Epuyén y sufrió quemaduras en el 20 por ciento del cuerpo. También permanece internado en Bariloche, mientras su familia organiza colectas para afrontar los gastos.
En la zona de Puerto Patriada, el incendio continúa fuera de control. El viento complica las tareas y provoca reactivaciones en sectores que ya habían sido contenidos, lo que llevó a que durante el sábado se duplicara el área afectada. Las llamas avanzaron en sectores cercanos a viviendas, cruzaron nuevamente la Ruta Nacional 40 y amenazan áreas sensibles como Laguna Las Mercedes, donde se intenta proteger infraestructura clave como una usina y una escuela.
Ante la gravedad del escenario, la Secretaría de Bosques de Chubut confirmó el refuerzo del operativo con 63 brigadistas del Equipo Técnico de Acción ante Catástrofes de Córdoba y otros 15 integrantes de la Agencia Federal de Emergencias, que ya había aportado más de 50 combatientes. Con estas incorporaciones, más de 360 personas trabajan directamente en la línea de fuego y otras 200 cumplen tareas de asistencia técnica.
En el Parque Nacional Los Alerces, cerca de un centenar de brigadistas de distintos parques nacionales, bomberos voluntarios de la región y de Chile, y vecinos voluntarios trabajan bajo una estrategia interjurisdiccional coordinada con Nación y la provincia. El Centro Operativo instalado en Lago Verde mantiene guardias nocturnas y patrullajes preventivos para proteger a las comunidades cercanas.
En paralelo, el Ministerio de Seguridad Nacional difundió un comunicado en el que sostuvo que existen indicios preliminares que vincularían los incendios con grupos autodenominados mapuches, a los que calificó como responsables de “terrorismo ambiental”. La acusación fue rechazada por organizaciones ambientales. Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace, calificó esas declaraciones como irresponsables y estigmatizantes, y apuntó a la falta de políticas públicas y al recorte de fondos para la prevención y el combate de incendios como una de las causas estructurales de la crisis.
Mientras tanto, la Patagonia sigue en alerta máxima, con miles de hectáreas arrasadas, comunidades bajo amenaza y un pronóstico climático que no anticipa mejoras significativas en el corto plazo.










Seguinos