RINCóN LITERARIO
31 de agosto de 2025
El origen

¿Qué hechos, qué sucesos hacen que las cosas ocurran de una u otra manera? ¿Cuáles fueron las causas que trajeron a nuestros antepasados a las costas argentinas? Laura Thomas atrapa la punta del ovillo familiar que comienza allá en Lisboa, en el siglo XVIII, y va tejiendo la historia del portugués aventurero que inició un nuevo linaje en tierras americanas.
El origen
Por las calles de Lisboa, José se empeñaba empujando su carro con verduras de la huerta. Iba a la posada del Joao Fernando a dejar su carga y cambiarla por tabaco y licor.
Algo raro flotaba en el aire aquella tarde de 1755, año de nuestro Señor. No había pájaros, los perros aullaban. Fue cuando el suelo bajo sus pies comenzó a temblar, las paredes caían con estrépito, y las calles se llenaron de gritos de desesperación y de dolor.
Su carro se tumbó y él aprovechó a refugiarse debajo para evitar ser aplastado por las piedras.
Se juró que, si salía de esta, se haría a la mar. Nunca más pasaría por el terror de quedar enterrado vivo entre tierra y escombros.
Y así fue. Mientras el pueblo se afanaba en la reconstrucción de la hermosa ciudad, José se alistó en un barco corsario. Conoció otra vida, con el aire salobre del mar en la boca, el viento que sacudía su cuerpo, y el corazón ancho por la emoción del abordaje y el saqueo de los tesoros que los españoles traían de las Indias. Era feliz.
Hasta el malhadado día en que un tifón lo estremeció, y la nave corsaria, con un gigantesco vuelco, naufragó en medio del océano.
La chalupa a duras penas llegó a las cosas de América.
Pisó esta tierra generosa, bebió la frescura del Rio de La Plata, probó el dulzor de sus frutos y supo que éste era su lugar en el mundo.
Recorrió el territorio que fue sintiendo como suyo. Aquí nacieron sus hijos.
El espíritu aventurero que bullía en su sangre fue transmitido de generación en generación.
Algunos acudieron al clamor de la independencia que se gestaba desde lo muy profundo.
Para otros fue tiempo de siembra, de trabajo, de afincarse a lo largo de la patria.
Uno de sus descendientes supo que en el sur, en la costa patagónica, conchababan hombres de temperamento y brazos fuertes para arrancar petróleo de ese terreno agreste y pedregoso. Y hacia allí fue, marcando el rumbo que me dejaría a mí, su bisnieta lejana, embrujada por la magia de esos lugares donde el mar golpea mientras el viento ruge con voz de dominio entre pinos y montes y el aire salobre me agranda el corazón con una antigua felicidad aventurera de sangre lusitana.
LAURA THOMAS
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