TRABAJO
27 de mayo de 2026
Paro aceitero por tiempo indeterminado: el conflicto salarial amenaza con frenar un sector clave de la economía
Los gremios iniciaron una huelga nacional tras rechazar una oferta salarial del 0% para mayo. La medida afecta a las principales plantas procesadoras del país y podría impactar en la molienda y liquidación de divisas.
Un fuerte conflicto sindical paraliza por tiempo indeterminado a una de las actividades más importantes del complejo agroindustrial argentino. Los gremios aceiteros lanzaron una huelga nacional luego del fracaso de las negociaciones paritarias y denunciaron que las cámaras empresarias ofrecieron un aumento salarial del 0% para mayo.
La medida de fuerza fue impulsada por la Federación Aceitera y Desmotadora y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de San Lorenzo, que acusaron a las empresas del sector de mantener una postura “intransigente” durante las negociaciones salariales.
El paro afecta a las principales plantas procesadoras de aceite y biodiésel del país, en un momento considerado clave para la molienda de soja y girasol y para el ingreso de divisas provenientes de exportaciones.
Desde los sindicatos señalaron que la propuesta empresarial de congelar salarios fue considerada una “provocación”, especialmente en un contexto donde, según afirmaron, las compañías exportadoras obtuvieron ganancias extraordinarias durante el último período.
Los representantes gremiales sostuvieron que el sector empresarial recibió beneficios adicionales estimados en 3.740 millones de dólares a partir de la reducción de los derechos de exportación. Según explicaron, las retenciones bajaron entre un 27% y un 67% respecto de los niveles registrados en 2023.
En ese marco, los sindicatos defendieron la viabilidad económica de su reclamo y remarcaron que los salarios representan apenas el 3,3% del total exportado por la actividad.
Además, afirmaron que durante 2025 la industria alcanzó niveles récord de procesamiento, aumentando la productividad de 183 a 191 toneladas mensuales por trabajador sin incorporar nuevo personal.
Otro de los puntos centrales del conflicto gira en torno al mecanismo de actualización salarial. Las cámaras empresarias propusieron ajustar los salarios desde junio tomando como referencia la inflación informada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos.
Sin embargo, los gremios rechazaron esa alternativa y aseguraron que el índice oficial no refleja el costo real de vida de una familia trabajadora.
En cambio, reclamaron sostener el criterio histórico de negociación basado en el concepto constitucional del Salario Mínimo Vital y Móvil, contemplando gastos vinculados a alimentación, vivienda, salud, educación y otros consumos esenciales.
En ese contexto, los sindicatos fijaron como referencia un salario inicial de 2.802.754 pesos para garantizar condiciones de vida que consideren dignas para los trabajadores del sector.
Ante la falta de acuerdo y la negativa empresarial a discutir ese piso salarial, la huelga nacional aceitera continúa vigente y amenaza con profundizar la tensión en una actividad estratégica para la economía argentina.
Desde las organizaciones sindicales aseguraron que no aceptarán rebajas salariales ni mecanismos de actualización que, según denunciaron, impliquen una pérdida del poder adquisitivo frente al aumento del costo de vida.
COMPARTIR:
Comentarios
Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno.
Seguinos