ECONOMíA
14 de mayo de 2026
La inflación bajó en abril, pero el alivio no llega: tarifas y transporte siguieron empujando los precios
El índice de precios registró una suba de 2,6% y mostró una desaceleración tras varios meses de aumentos consecutivos. Sin embargo, el acumulado anual ya superó la meta prevista por el Gobierno para todo el año y persisten fuertes presiones sobre el bolsillo.
La inflación de abril se ubicó en 2,6%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos, marcando una desaceleración respecto a marzo y cortando una racha de diez meses consecutivos con aumentos cada vez más elevados. A pesar de la baja, el índice acumulado en lo que va del año alcanzó el 12,4%, una cifra que ya superó la previsión anual contemplada por el Gobierno nacional para 2026.
En términos interanuales, el incremento de precios llegó al 32,4%, reflejando que, aunque el ritmo de crecimiento se moderó, el proceso inflacionario continúa impactando con fuerza sobre la economía cotidiana.
El dato de abril representa un alivio relativo para la administración de Javier Milei, que volvió a destacar la desaceleración inflacionaria como uno de los pilares de su programa económico. Sin embargo, la reducción del índice general convivió nuevamente con fuertes subas en sectores sensibles para el consumo diario.
De acuerdo con el informe oficial, los precios regulados encabezaron las subas con un incremento de 4,7%, impulsados principalmente por aumentos en transporte y electricidad. El Índice de Precios al Consumidor núcleo avanzó 2,3%, con presión de rubros como alquileres y gastronomía.
Entre las divisiones que más aumentaron apareció Transporte, con una suba del 4,4%, impulsada por el incremento en combustibles. Detrás se ubicó Educación, con 4,2%; Comunicación, con 4,1%; y Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con 3,5%.
En contraste, el rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas registró una suba de 1,5%, ubicándose por debajo del promedio general y aportando parte de la desaceleración mensual. El Gobierno interpretó ese dato como una señal positiva luego de meses de fuerte presión sobre los precios de la canasta básica.
No obstante, especialistas vienen advirtiendo que la moderación en alimentos no alcanza para mejorar el escenario general. En el último año cambió la composición del gasto de los hogares, con un peso creciente de tarifas, alquileres, transporte y servicios esenciales.
El informe también señaló que en el Gran Buenos Aires las mayores incidencias provinieron de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, debido a subas en alquileres y electricidad. Mientras tanto, en regiones como Cuyo y Patagonia el transporte volvió a convertirse en uno de los principales motores del aumento mensual.
Aunque el índice general mostró una desaceleración, la persistencia de una inflación núcleo elevada continúa reflejando una fuerte inercia en la dinámica de precios. El desafío para el Gobierno será sostener la tendencia a la baja en un contexto donde los servicios regulados siguen presionando sobre el ingreso real de millones de familias.
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