Viernes 23 de Octubre de 2026

Hoy es Viernes 23 de Octubre de 2026 y son las 19:01 - Una manera distinta de informar, con otro enfoque

  • 22.6º

22.6º

EL CLIMA EN Buenos Aires

ACTUALIDAD

23 de octubre de 2026

El riesgo país trepó a 717 puntos y crece la preocupación por la economía argentina

Por: Carlos Rodriguez

El indicador elaborado por JP Morgan alcanzó un nuevo máximo en lo que va del año, en una jornada marcada por la caída de los bonos de deuda y los datos negativos de actividad y consumo. La tensión internacional por el precio del petróleo también presiona sobre los mercados.

El riesgo país argentino alcanzó los 717 puntos básicos al inicio de las operaciones de este viernes, con una suba de 13 unidades respecto del cierre anterior, en un escenario marcado por el deterioro de los bonos soberanos y las señales de debilitamiento de la actividad económica. El movimiento profundizó una semana negativa para los activos financieros locales y volvió a poner el foco de los inversores sobre la capacidad del país para afrontar sus compromisos de deuda.

El indicador, elaborado por el banco de inversión JP Morgan, registró este avance en medio de las bajas de los títulos públicos argentinos, que llegaron a perder hasta un 1,1 por ciento durante la jornada. La evolución de los bonos refleja la cautela de los mercados frente al panorama económico local y las condiciones financieras internacionales.

A ese escenario se suma el aumento del precio del petróleo, cuyo barril de Brent superó los 116 dólares, según los datos consignados en el reporte original. La suba está vinculada con la persistencia del conflicto en Medio Oriente y la falta de una resolución que permita reducir la incertidumbre sobre el suministro mundial de energía.

El encarecimiento del crudo alimenta las preocupaciones por la inflación internacional y puede condicionar las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos. La posibilidad de que las tasas de interés permanezcan elevadas durante más tiempo representa un factor adicional de presión para los mercados emergentes, que dependen en parte del acceso al financiamiento externo.

Sin embargo, el deterioro de los indicadores financieros argentinos también coincide con una serie de datos económicos desfavorables. Durante la semana se conocieron cifras que muestran dificultades en la recuperación de la actividad y una contracción del consumo, dos factores que alimentan las dudas sobre el desempeño de la economía durante el segundo semestre.

El miércoles, el Instituto Nacional de Estadística y Censos informó que la actividad económica cayó un 1,7 por ciento en agosto en comparación con el mismo mes del año anterior. Se trató de la mayor contracción interanual registrada en lo que va de 2026 y de la segunda caída consecutiva del Estimador Mensual de Actividad Económica.

Pese a ese retroceso, el acumulado entre enero y agosto todavía mostró una expansión del 1,2 por ciento frente al mismo período del año anterior. En la comparación mensual desestacionalizada, la actividad registró una mejora del 0,1 por ciento respecto de julio, después de la caída del 2,8 por ciento registrada ese mes.

La recuperación mensual, sin embargo, fue limitada y no alcanzó para despejar las dudas sobre la evolución de la economía. Como la actividad ya había retrocedido un 0,6 por ciento durante el segundo trimestre frente al primero, una nueva contracción entre julio y septiembre configuraría una recesión técnica, definida por dos trimestres consecutivos de caída de la actividad económica.

A los datos de producción se sumaron las cifras vinculadas con el consumo. Los indicadores difundidos por el organismo estadístico mostraron retrocesos en distintos rubros del consumo minorista durante agosto, mientras que las mediciones privadas de la consultora Scentia señalaron una caída del consumo masivo en septiembre.

La combinación de menor actividad y dificultades en el consumo constituye uno de los principales desafíos para la economía, debido a su impacto sobre las ventas, los ingresos de las empresas y las expectativas de recuperación. En ese contexto, los inversores también siguen de cerca la evolución de las cuentas públicas y la capacidad del Gobierno para cumplir con los vencimientos de deuda.

La incertidumbre económica y financiera se refleja en la demanda de títulos argentinos y en la evolución del riesgo país, que mide la diferencia entre el rendimiento de los bonos soberanos de una economía y el de los títulos considerados de referencia internacional. Cuando el indicador aumenta, el mercado exige una mayor compensación por el riesgo de prestar dinero al país.

En la jornada del viernes, no obstante, el comportamiento de los activos argentinos fue dispar. Mientras los bonos de deuda operaron en terreno negativo, el índice bursátil de referencia de la Bolsa porteña, el S&P Merval, avanzó un 0,8 por ciento al comienzo de la rueda. Los certificados de acciones argentinas que cotizan en Wall Street, conocidos como ADR, mostraron resultados mixtos.

De esta manera, el cierre de la semana estuvo marcado por señales contrapuestas en los mercados financieros, con una suba del riesgo país y una presión persistente sobre los títulos públicos, aunque con algunos avances en las acciones locales. La evolución de la actividad económica, el consumo y las condiciones internacionales continuará siendo determinante para las expectativas de los inversores y el desempeño de los activos argentinos.

COMPARTIR:

Comentarios

Tu comentario se publica directamente al enviarlo.

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno.