DEPORTES
6 de julio de 2026
Inglaterra resistió en el Azteca, eliminó a México y tendrá un cruce explosivo ante Noruega
El seleccionado inglés venció 3 a 2 a México por los octavos de final del Mundial 2026. Jude Bellingham marcó dos goles, Harry Kane hizo el tercero de penal y el equipo de Thomas Tuchel jugará ante la Noruega de Erling Haaland.
Inglaterra dio un paso enorme en el Mundial 2026 al vencer por 3 a 2 a México en el Estadio Azteca y clasificarse a los cuartos de final, en un partido intenso, cambiante y cargado de tensión hasta el último minuto.
El equipo dirigido por Thomas Tuchel sufrió durante largos pasajes, jugó buena parte del segundo tiempo con un futbolista menos y debió resistir el empuje final del conjunto local. Sin embargo, impuso su jerarquía en los momentos decisivos y logró meterse entre los ocho mejores de la Copa del Mundo.
México tuvo un arranque mucho más convincente. El equipo de Javier “Vasco” Aguirre salió con presión alta, dominio de la pelota e intensidad para incomodar a Inglaterra desde el primer minuto. El Tri ganó protagonismo en la mitad de la cancha, forzó pérdidas y empujó al seleccionado europeo contra su propio campo.
A Inglaterra le costó acomodarse al ritmo del partido. El conjunto inglés se mostró impreciso en la salida, sin claridad para sostener la posesión y con dificultades para contener la movilidad mexicana por los costados.
La primera gran chance fue para México. Raúl Jiménez ganó dentro del área y cabeceó de sobrepique tras un centro preciso, pero Jordan Pickford respondió con una intervención notable para evitar la apertura del marcador.
Ese aviso confirmó el mejor inicio del conjunto local, que parecía más cómodo, más intenso y más decidido. Sin embargo, Inglaterra logró romper el partido de manera inesperada y con una ráfaga que cambió por completo el desarrollo.
A los 36 minutos, Bukayo Saka recibió por derecha, desbordó y, con su pierna menos hábil, envió un centro pasado al segundo palo. Allí apareció Jude Bellingham, que se lanzó de palomita y conectó para marcar el 1 a 0.
El golpe fue durísimo para México, pero lo peor llegó apenas segundos después. El Tri sacó del medio, perdió rápido la pelota e Inglaterra volvió a lastimar con una transición precisa. Bellingham abrió para Harry Kane, atacó el área y recibió una devolución perfecta del delantero para definir abajo del arco y poner el 2 a 0.
En apenas dos jugadas, Inglaterra pasó de sufrir el trámite a construir una ventaja importante. La eficacia inglesa contrastó con la falta de contundencia mexicana, que había hecho méritos para ponerse en ventaja, pero quedó dos goles abajo en pocos minutos.
México, de todos modos, reaccionó antes del descanso. A los 42 minutos, tras un tiro libre desde la izquierda y un rechazo corto de Ezri Konsa, Julián Quiñones apareció dentro del área y fusiló a Pickford para marcar el 2 a 1.
El descuento volvió a meter al Tri en partido y encendió al Azteca. El gol le dio impulso al equipo de Aguirre, que cerró el primer tiempo con mayor decisión y volvió a encontrar en Raúl Jiménez a su principal referencia ofensiva.
El delantero estuvo cerca del empate con un remate cruzado que pasó junto al palo y luego volvió a exigir a Pickford con otro cabezazo. Esa vía, con centros al área y presencia física, complicó durante toda la noche a la defensa inglesa.
México tuvo otra situación muy clara antes del descanso, cuando Jiménez bajó una pelota dentro del área y dejó a César Montes en posición de gol. Sin embargo, Bellingham apareció con una salvada providencial para sostener la ventaja de Inglaterra.
El complemento comenzó con una jugada que pareció cambiar el escenario. Jarell Quansah fue con la plancha contra un futbolista mexicano y el árbitro Alireza Faghani, tras ser llamado por el sistema de asistencia arbitral por video, revisó la acción y decidió expulsarlo.
Con un futbolista más y casi todo el segundo tiempo por delante, México encontró una oportunidad enorme para ir por la remontada. Pero cuando el partido parecía inclinarse a favor del conjunto local, Inglaterra volvió a golpear.
Pickford ejecutó un saque de arco largo, Kane ganó la acción y asistió a Anthony Gordon. El delantero ingresó al área, intentó amagar y fue derribado por José Rangel, que llegó tarde y cometió un penal claro.
Kane se hizo cargo de la ejecución y no falló. Con potencia y precisión, remató a su izquierda para marcar el 3 a 1 y devolverle aire a una Inglaterra que jugaba con diez, pero que volvía a demostrar una enorme capacidad para lastimar en los momentos clave.
Sin embargo, el propio Kane le dio una nueva vida a México. En una pelota dividida, llegó tarde ante Érick Gutiérrez y lo impactó dentro del área. La acción fue revisada por el sistema de asistencia arbitral por video y el árbitro sancionó penal para el Tri.
Raúl Jiménez asumió la responsabilidad y convirtió con mucha tranquilidad. Esperó el movimiento de Pickford, definió con precisión y puso el 3 a 2 para encender otra vez la ilusión mexicana.
Desde ese momento, el partido fue casi todo de México. El equipo de Aguirre empujó con intensidad, llenó el área de centros y buscó por todos los medios el empate que le permitiera llevar la historia al tiempo suplementario.
Inglaterra, en cambio, se replegó cerca de su arquero y se dedicó a resistir. Con un jugador menos, Tuchel ordenó cerrar caminos, defender cada envío lateral y sostener la ventaja con oficio, concentración y mucho sacrificio.
Durante los últimos 20 minutos, más los 11 de adición, México acumuló aproximaciones, pero le faltó precisión en la puntada final. Centro tras centro, los defensores ingleses lograron despejar el peligro y evitar que Pickford quedara expuesto a una situación clara de gol.
El Tri dejó todo en el cierre, empujado por su gente y por la posibilidad de forzar una remontada histórica. Pero Inglaterra aguantó con pragmatismo, administró cada interrupción y sostuvo una victoria tan trabajada como valiosa.
Con el 3 a 2 en el Azteca, el seleccionado inglés superó un obstáculo durísimo, eliminó a México y se metió en los cuartos de final del Mundial 2026.
El equipo de Tuchel no brilló durante todo el partido, pero mostró eficacia, carácter y personalidad para sobrevivir a una noche exigente. Bellingham fue decisivo con su doblete, Kane volvió a aparecer en un momento clave y Pickford sostuvo al equipo cuando el trámite se complicó.
México, en cambio, se despidió con bronca y orgullo. Fue protagonista durante varios pasajes, generó situaciones y empujó hasta el final, pero pagó caro sus errores defensivos y la contundencia de un rival que no perdonó.
Ahora, Inglaterra enfrentará a Noruega en los cuartos de final, en un cruce que promete otro desafío enorme. Del otro lado estará Erling Haaland, figura de un seleccionado que viene de eliminar nada menos que a Brasil y que llega en estado de gracia a una de las series más atractivas del Mundial.
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