INTERNACIONAL
2 de julio de 2026
Venezuela, a una semana del doble terremoto: las cifras de una tragedia que no deja de crecer
Los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 dejaron al menos 2.295 muertos y 11.267 heridos, según el último balance oficial. Las tareas de rescate continúan entre réplicas, edificios destruidos y una emergencia humanitaria de enorme escala.
A una semana del doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela el miércoles 24 de junio, el país continúa bajo el impacto de una tragedia que todavía no termina de dimensionarse. Los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 provocaron daños severos en viviendas, comercios, edificios públicos, vehículos, infraestructura urbana y activos económicos, mientras las pérdidas humanas siguen aumentando a medida que avanzan los trabajos de rescate y remoción de escombros.
El último balance oficial informado por el presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, elevó la cifra de muertos a por lo menos 2.295 personas, mientras que los heridos ascienden a 11.267. Las autoridades también indicaron que 6.461 personas fueron rescatadas por brigadistas nacionales e internacionales que trabajan en las zonas más afectadas.
La emergencia movilizó un amplio operativo de asistencia. Según los datos difundidos por Caracas, hay 4.099 brigadistas extranjeros, 153 perros de búsqueda y 49 vehículos de apoyo desplegados en el territorio. A ese trabajo se suman miles de voluntarios venezolanos que participan en tareas de rescate, recolección de insumos, traslado de donaciones y asistencia a familias damnificadas. Las cifras oficiales hablan de 17.832 voluntarios en zonas de desastre.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó que llegaron rescatistas de El Salvador, México, República Dominicana, Suiza, Ecuador, España, Chile, Colombia, Países Bajos, Italia y Estados Unidos, mientras se espera la incorporación de equipos de otros países. El despliegue internacional permitió reforzar las búsquedas en edificios colapsados, aunque los equipos advierten que las tareas siguen siendo complejas por la inestabilidad de las estructuras y la persistencia de réplicas.
Desde el doble terremoto, Venezuela registró más de 780 réplicas. La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas reportó este miércoles casi una veintena de nuevos movimientos, el mayor de magnitud 3,6, ocurrido a las 6.28, hora local, a unos 50 kilómetros de la costa del estado Miranda, una zona cercana a Caracas. Aunque muchos de estos sismos secundarios fueron de menor intensidad, mantienen en alerta a la población y complican las tareas de rescate.
La Organización Internacional para las Migraciones advirtió que hasta 6,76 millones de personas podrían haberse visto afectadas directa o indirectamente por los terremotos. El impacto alcanza no solo a quienes perdieron familiares, viviendas o bienes materiales, sino también a comunidades enteras que quedaron expuestas a la interrupción de servicios básicos, problemas sanitarios, dificultades de traslado y falta de refugio seguro.
El Gobierno venezolano cifró en 12.841 las personas que perdieron sus viviendas, mientras que la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados documentó 16.000 ciudadanos que debieron buscar un lugar alternativo para vivir. En ese contexto, la asistencia humanitaria se volvió urgente para atender necesidades básicas como agua potable, alimentos, atención médica, abrigo y espacios temporales de alojamiento.
La dimensión económica del desastre también empieza a tomar forma. Una evaluación preliminar basada en el Análisis Digital Rápido del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo estimó en 6.700 millones de dólares los daños causados en viviendas, vehículos, edificios, comercios y otros activos económicos. Se trata de una cifra inicial que podría modificarse a medida que se completen los relevamientos en las áreas más golpeadas.
Venezuela recibió 707.063 toneladas de ayuda humanitaria durante la última semana, según informó el Parlamento, que además habilitó una página web para canalizar donaciones internacionales. Pese a las diferencias políticas e ideológicas, el país recibió apoyo de distintos gobiernos de la región y del mundo, entre ellos Ecuador, Argentina y El Salvador.
El ministro de Defensa de Brasil, José Múcio, visitó Venezuela para ampliar la cooperación humanitaria y evaluar posibles iniciativas vinculadas con la reconstrucción de infraestructura y viviendas. La presencia de funcionarios extranjeros y organismos internacionales refleja la magnitud de una crisis que supera la capacidad de respuesta local y obliga a sostener un operativo coordinado de asistencia.
Mientras tanto, los equipos de rescate continúan trabajando contra reloj. Cada edificio colapsado, cada barrio afectado y cada zona todavía inaccesible mantiene abierta la posibilidad de nuevos hallazgos, tanto de sobrevivientes como de víctimas fatales. Por eso, las autoridades advierten que el número de muertos y heridos podría seguir cambiando en los próximos días.
El doble terremoto dejó a Venezuela frente a una emergencia humanitaria de enorme escala. A una semana de los sismos, el país no solo cuenta muertos, heridos y desaparecidos: también empieza a enfrentar el desafío de asistir a millones de personas afectadas y reconstruir territorios enteros golpeados por una de las peores catástrofes naturales de su historia reciente.
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