INTERNACIONAL
21 de enero de 2026
Milei en Davos: un discurso de optimismo que choca con los datos de la economía real

El Presidente expuso ante el foro económico con cifras de inflación, pobreza y crecimiento que fueron cuestionadas por economistas y consultoras privadas. Dudas metodológicas y números que no reflejan el impacto del ajuste en salarios, empleo y consumo.
Durante su presentación en el Foro Económico Mundial de Davos, el presidente Javier Milei volvió a describir ante el mundo un escenario económico argentino marcado por logros contundentes y resultados históricos. Inflación en baja, pobreza en retroceso, déficit eliminado y crecimiento sostenido fueron algunos de los hitos que el mandatario enumeró como prueba del éxito de su programa libertario. Sin embargo, gran parte de esas afirmaciones quedaron bajo la lupa de especialistas que advierten una brecha cada vez mayor entre el discurso oficial y los indicadores que reflejan la realidad cotidiana.
En su exposición, Milei combinó extensas referencias teóricas y citas doctrinarias con un repaso de la situación económica local. Allí sostuvo que su gestión logró reducir la inflación de un supuesto 300 por ciento a niveles cercanos al 30 por ciento. Esa cifra inicial no tiene correlato en ninguna medición interanual registrada durante el gobierno anterior y fue interpretada como una exageración retórica. Además, el Presidente omitió que la fuerte liberación de precios y la devaluación aplicada tras su triunfo electoral dispararon el costo de la canasta básica y golpearon con fuerza el poder adquisitivo.
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Si bien la inflación interanual mostró una desaceleración durante el último año, los datos mensuales indican que el Índice de Precios al Consumidor no registra descensos sostenidos desde hace siete meses, según el Indec. A esto se suma que el proceso desinflacionario se apoyó, en gran medida, en la licuación de salarios y jubilaciones. También se multiplicaron las críticas a la metodología oficial por no reflejar adecuadamente el peso de las tarifas de servicios públicos y mantener ponderaciones de consumo desactualizadas.
Otro de los ejes del discurso presidencial fue el supuesto fin del déficit fiscal. Milei aseguró haber eliminado un rojo equivalente a 15 puntos del PBI y celebró el superávit alcanzado en 2025. No obstante, un informe de la consultora 1816 puso en duda ese resultado al señalar que, al incorporar el pago y la capitalización de intereses de la deuda, las cuentas públicas cerraron el año con un déficit financiero cercano al 0,2 por ciento del PBI, unos 5.000 millones de dólares en términos nominales.
El relevamiento indicó que el superávit primario, estimado en torno al 0,3 por ciento del producto, se explicó por una fuerte licuación del gasto y recortes reales en partidas sensibles. Sin embargo, ese margen quedó neutralizado al computar intereses que superaron el 0,5 por ciento del PBI, lo que volvió a ubicar el resultado final en terreno negativo y relativizó la lectura oficial de equilibrio fiscal.
La pobreza fue otro de los pilares del mensaje de Milei. Según los datos difundidos por el Indec, el indicador cayó del 52,9 por ciento en el primer semestre de 2024 al 31,6 por ciento en la primera mitad de 2025. La magnitud del descenso, superior a los 21 puntos en un año, despertó fuertes cuestionamientos. Consultoras privadas advierten que parte de esa baja se explica por cambios metodológicos y una mejor captación de ingresos en la Encuesta Permanente de Hogares, más que por una mejora estructural del poder adquisitivo.
Al corregir la medición actualizando la canasta básica con ponderadores previos y ajustando por esos cambios en la captación de ingresos, la pobreza se ubicaría en torno al 42 por ciento de la población, once puntos por encima del dato oficial. Esa cifra implica una reducción más moderada respecto del pico de 2024 y deja al indicador en niveles similares a los últimos tramos del gobierno de Mauricio Macri y apenas por debajo del cierre de la gestión de Alberto Fernández.
En materia de crecimiento, el Presidente aseguró que su modelo impulsó la recuperación económica. Sin embargo, los datos más recientes muestran señales de estancamiento. Un informe de la consultora Equilibra indicó que en noviembre de 2025 la actividad económica cayó 0,5 por ciento mensual desestacionalizado, luego de un octubre también negativo. En la comparación interanual, el nivel se mantuvo sin cambios y aún se encuentra por debajo de los máximos alcanzados en años anteriores.
La recuperación parcial estuvo concentrada en sectores primarios con bajo impacto en el empleo y escaso valor agregado, mientras que la industria, la construcción, el comercio y el transporte continuaron en retroceso. Este escenario tuvo un correlato directo en el mercado laboral: durante los primeros dos años de gestión se perdieron más de 270.000 puestos asalariados formales, con un fuerte impacto en el sector privado y en actividades intensivas en mano de obra.
La caída del empleo y el ajuste sobre los ingresos también se reflejaron en el consumo. Las ventas minoristas de las pymes crecieron apenas un 2,5 por ciento en 2025, una mejora limitada si se tiene en cuenta que se compara con un 2024 marcado por una fuerte contracción y que estuvo impulsada por subas puntuales en los primeros meses del año.
Así, el discurso que Milei llevó a Davos volvió a exhibir una narrativa de éxito que contrasta con los datos que describen la situación económica y social del país. Por ahora, el eslogan “Make Argentina Great Again” funcionó más como un guiño político que como una síntesis de resultados tangibles para la mayoría de los argentinos.










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