GEOPOLíTICA
3 de octubre de 2026
El "alfa político" de Rockbridge: el plan para capturar el Estado brasileño
Documentos internos revelan que una red fundada por Peter Thiel, J.D. Vance y Chris Buskirk diseñó un "fondo de venture capital político" con membresías de hasta un millón de dólares y un objetivo declarado: "capital político permanente y mensurable".
Una red de donantes conservadores fundada por Peter Thiel, J.D. Vance y Chris Buskirk diseñó un plan para Brasil con membresías de hasta un millón de dólares, un "Consejo de Tecnología" de 23 integrantes y un objetivo declarado: "capital político permanente y mensurable". Los documentos, obtenidos por Intercept Brasil, vinculan la operación a la campaña de Flávio Bolsonaro y a un premio estratégico: las tierras raras de Bahía.
Rockbridge Network no nació de una reunión casual. En 2019, un grupo de donantes de derecha alquiló un resort en el pueblo de Rockbridge, Ohio, para una cumbre secreta convocada por Thiel y Vance. De ahí salió la red, cofundada por Vance y el empresario Chris Buskirk. La relación entre Thiel y Vance venía de antes: el multimillonario lo conoció en Yale en 2011, lo contrató en su firma Mithril Capital y en 2022 desembolsó US$ 15 millones para su campaña al Senado.
"El alfa es capital político permanente y mensurable: poder que sigue rindiendo después de que se cierran las urnas", describe el plan de negocios obtenido por Intercept Brasil. La expresión no es una metáfora: es el eje de una operación diseñada para operar más allá de una elección. El plan no buscaba ganar una campaña, sino construir una infraestructura de poder de largo plazo.
Los documentos muestran dos categorías de membresía con contribuciones anuales de U$S 500.000 o U$S 1 millón, pagaderas a Rockbridge Brazil LLC, en efectivo, criptomonedas, acciones o estructuras corporativas. La categoría superior, denominada "Visionary", incluía acceso al Consejo Estratégico. El plan también proponía un "Consejo de Tecnología" con 23 integrantes —19 extranjeros y cuatro brasileños— y un impacto económico estimado en más de US$ 100.000 millones en diez años.
La conexión con la campaña de Flávio Bolsonaro no quedó en el papel. Pedro Sang, presentado como articulador de Rockbridge en Brasil, ayudó a montar el comité de campaña en São Paulo, se presentaba como "Pedro da Rockbridge" y elaboró informes de monitoreo. Tallis Gomes, integrante confirmado de la red en EE.UU., declaró que conversó con Flávio "decenas de veces" y que el candidato incluyó propuestas suyas en su plan de gobierno.
El interés de Rockbridge en Brasil no es solo ideológico: es estratégico. Un memorando de 22 páginas redactado en inglés y fechado el 19 de marzo de 2026 —con el logotipo de la campaña de Flávio Bolsonaro— proponía una cadena de suministro de tierras raras Brasil–EE.UU. diseñada para debilitar el control de China sobre estos minerales.
La cadena de conexiones es directa: 1789 Capital, el fondo cofundado por Buskirk con Donald Trump Jr. como socio, invirtió en Vulcan Elements, fabricante estadounidense de imanes de tierras raras. Vulcan firmó un memorando con Energy Fuels, que controla el "Projeto Bahia" entre Prado y Caravelas, con 15.089 hectáreas y capacidad de producir entre 3.000 y 10.000 toneladas de concentrado de monazita por año. La intención declarada es transportar la monazita a la planta de White Mesa, Utah.
Ninguno de los procesos mineros tiene actualmente concesión de lavra, la autorización necesaria para la exploración comercial. El proyecto aún depende de licencias brasileñas, y la propia Energy Fuels cita decisiones del gobierno brasileño entre los factores de riesgo.
Rockbridge registró Rockbridge Brazil LLC en Wyoming el 12 de mayo de 2026, con la firma de Chris Applegate, asesor del vicepresidente Vance. La operación comenzó a instalarse en ese momento, pero fue interrumpida por causa de la elección. La pregunta periodística es: ¿por qué se interrumpe una operación que, según sus promotores, "nunca entró en operación"?
La respuesta de Rockbridge fue contradictoria. Primero negó tener planes para Brasil. Luego admitió haber creado la entidad jurídica, pero insistió en que "nunca recibió recursos, entró en operación ni fue utilizada para ninguna actividad empresarial". La contradicción es documental: Pedro Sang elaboró informes, participó en reuniones y encontró el inmueble del QG.
El Partido de los Trabajadores presentó una solicitud urgente al ministro del STF Flávio Dino para que se abra una investigación por posible interferencia extranjera. La acción fue presentada por el diputado Lindbergh Farias el 11 de septiembre de 2026. Paralelamente, la coalición de Lula acudió al Tribunal Superior Electoral. Un informe reservado de la Agencia Brasileña de Inteligencia, titulado "Amenazas al proceso electoral 2026", señala que Estados Unidos buscaría intervenir en las elecciones para reorientar el alineamiento político y económico de América Latina.
La pregunta no es solo si Rockbridge financió o no la campaña de Flávio Bolsonaro. La pregunta de fondo es: ¿qué implica que una red de capital tecnológico extranjero —fundada por el mentor de un vicepresidente estadounidense— diseñe un plan de "capital político permanente" para Brasil, con un "Consejo de Tecnología" como instrumento "no gubernamental", y con un objetivo estratégico claro —las tierras raras— que subordina la soberanía mineral brasileña a la cadena de suministro de EE.UU.? Rockbridge no vino a ganar una elección. Vino a construir una infraestructura. Y esa infraestructura, si se consolida, seguirá operando mucho después de que se cuenten los votos del 4 de octubre.
Por Sandra Sosa.
Lee la nota completa ingresando en https://contrapunto-sandra-sosa.blogspot.com/2026/10/el-alfa-politico-de-rockbridge-el-plan.html
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